Nuevo “ANATEMA”

Este es el funeral de “Gilbert”, quien fuera asesinado de 11 balazos en uno de esos intercambios de disparos tipo películas del viejo oeste, donde los villanos son acribillados y los héroes no reciben ni un rasguño. Al leer la noticia en DiarioLibre.com me encontré con este párrafo:

“Cientos de jóvenes tomando whisky “etiqueta negra” y cerveza, cantando reggaetones, salsas y canciones del grupo Tercer Cielo, caminaron todo el trayecto en motores, bicicletas, camionetas, carros y a pie, hasta el camposanto”

Sepelio de "Gilbert"

Sepelio de “Gilbert”

Que triste! Triste cuando el mensaje de Cristo se disfraza y se tuerce tanto que termina cualquierizado. Esta nueva forma de “anatema” (según Pablo en Gálatas 1.6-10) es un mensaje que no tiene poder y que da falsas esperanzas, que pierde en lugar de salvar. Que triste cuando los cristianos en lugar de brillar y destacarnos queremos ser populares. Ponemos a un lado el propósito por el que estamos aquí, ser sal y luz de la tierra.

Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferenteNo que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo” (Pablo en Gálatas 1.6-10)

Como bien enseña Pablo, la meta no es agradar a los hombres, no es ser populares entre ellos. No podemos hacer del evangelio “agua de melao”, pues entonces deja de ser el evangelio y se convierte en maldición. Maldición para los que lo creen, pues refugiados bajo un manto falso de esperanzas se pierden eternamente; maldición también para los que lo propagan, pues se hacen a sí mismos culpables de la sangre de aquellos que se perdieron.

El evangelio es de Dios, no de hombres, agrademos a Dios entonces!

“Ninguno tenga en poco tu juventud”

El día 23 de Julio del 2011, en horas de la tarde, el cuerpo de Amy Winehouse fue encontrado sin vida en su apartamento en Londrés; había sucumbido a las grandes cantidades de alcohol ingerido (más de cinco veces por encima del límite legal). Con tan sólo 27 años de edad, concluía uno de los capítulos más documentados de deterioro bio-psico-social-espiritual en una joven y talentosa artista, que transformó su belleza, fama y fortuna temprana en una trampa mortal.

Amy Winehouse

Amy Winehouse

No es ella la única. De hecho, el famoso “Club de los 27” del que ella es el miembro más reciente, atestigua fielmente lo que puede ocurrir con una juventud llena de recursos pero sin valores firmes, sin criterios de vida fundamentados en firme roca. Jim Morrison, Jimmy Hendrix, Janis Joplin y Kurt Cobain, todos ellos jóvenes talentosos pero muertos a los 27 años por excesos con el alcohol, las drogas, etc.

Antes se decía que la juventud era el futuro. Hoy el futuro llega tan pronto que la juventud es el presente. Sin duda, esto ha significado un choque mayúsculo en la lucha de generaciones. Siempre la generación anterior a considerado a la más nueva como un producto de “menor calidad”. Siempre han tenido los jóvenes que luchar porque sus ideas sean reconocidas y consideradas por los “adultos”. ¿Cómo, entonces, puede el joven conseguir el equilibrio y fortaleza para vencer las tentaciones de la juventud, y a la vez lograr que sus ideas sean recibidas? El apóstol Pablo, escribiendo a su joven discípulo Timoteo, brinda la respuesta que resume tantos buenos consejos que podemos dar como respuesta a dicha pregunta:

Que nadie te menosprecie por ser joven. Al contrario, que los creyentes vean en ti un ejemplo a seguir en la manera de hablar, en la conducta, y en amor, fe y pureza” (2 Timoteo 4.12; NVI)