Los resultados del TRABAJO – ¿Qué quieres lograr?

No fue este el primero de los conocimientos que adquirí en el bachillerato que necesitó ser revisado al ingresar a la Universidad Central del Este, por allá por el 1993. Recuerdo a mi profesor de física en secundaria definir para nosotros TRABAJO como “fuerza por desplazamiento”, en consonancia con la ecuación que nos mostraba en la pizarra: W = F x D. Simple. ¿O quizá no tanto?

En la UCE aprendí que el asunto era algo más complejo: el trabajo es una unidad que mide resultados, que establece el efecto de la energía invertida para realizar algún esfuerzo, por esto a la definición del bachillerato se añadió la frase “en la dirección de la fuerza”, o sea:

Trabajo es igual a la fuerza requerida para mover un objeto y el desplazamiento que resulta de aplicar dicha fuerza”

Definición Física de TRABAJO (de wikipedia.org)

Recientemente, mientras celebraba con mis compañeros de Atlantic Caribbean Packaging el Día del Fundador (la corporación decidió honrar a Horace Carter y su lucha contra el KKK en Estados Unidos en los inicios de Atlantic), y al dirigirme a ellos durante el discurso de apertura, les comparaba los aspectos físicos del trabajo con los laborales. De la definición física antes compartida se desprenden tres corolarios:

  1. El resultado del esfuerzo invertido es cuando el objeto que lo recibe se mueve en más de una dirección.
  2. El resultado del esfuerzo invertido en el trabajo es  veces nulo, cuando la dirección hacia donde se mueve el objeto es diferente a la de la fuerza que se aplica.
  3. De igual manera, es nulo el trabajo si no hay desplazamiento.

Llevar una carga pesada a cuestas, por ejemplo, no resulta en trabajo alguno, pues la fuerza se plica de manera vertical pero mi desplazamiento es horizontal.

Es entonces evidente que, para obtener los resultados que esperamos del trabajo, necesitamos enfocarnos en la dirección antes que en la cantidad de fuerza”

Muchos de nosotros, que somos empleados, no encontramos otra satisfacción en nuestro trabajo más que el cansancio y el sudor. Nos esforzamos cada día más, nos levantamos más temprano, nos acostamos más tarde, y al final todo parece seguir igual. Es que esforzarse más sin saber hacia dónde quiero ir no sirve para nada, tan sólo para estar cansado.

No me tomes a mal, no estoy diciendo que no es necesario esforzarse. Lo que digo es que todo ese esfuerzo debe estar bien direccionado para obtener resultados. Tu trabajo debe ser inteligente, no tan sólo duro. ¿Qué quieres lograr? Cuando sepas la respuesta a esta pregunta entonces direcciona tus esfuerzos hacia allí!

Las sociedades se parecen a sus “dioses” – primera parte

Al observar el desarrollo de la religión en sus diferentes formas, desde los primitivos dioses tribales, familiares o personales, pasando por los sofisticados dioses de la mitología griega y las diferentes manifestaciones espirituales de sistemas como el budismo, el taoísmo o el confucionismo, hasta llegar a las expresiones de fe contemporáneas, siempre la creencia de la sociedad acerca de lo divino a marcado pauta para establecer los más altos estándares de vida piadosa y de moral.

Los "filodioses" orientales

El concepto de la divinidad en cada sociedad se convierte en el estándar más alto, por lo que la idea de agradar o satisfacer a esa divinidad mueve a los individuos a adoptar una forma de vida, un sistema de creencias e ideas, que procuran agenciarle la benevolencia de dicha divinidad. Esto es así desde el animismo hasta el secularismo, y no es menos cierto entre los que profesamos alguna forma de teísmo.

Después de siglos de lucha en procura de erradicar el concepto de Dios, la sociedad occidental ha cambiado su enfoque: abrumada por cada vez más abundantes evidencias de que el equilibrio en el universo para dar vida a un insignificante planeta como el nuestro no puede ser consecuencia del azar, hoy acepta y aupa la espiritualidad como de cierto valor, y sus efectos como beneficiosos. Sin embargo, este regreso a la espiritualidad en occidente se ha hecho sobre las bases del secularismo más puro, por lo que los nuevos (y a la vez viejos) conceptos espirituales y sus esfuerzos tienen hoy al hombre y la naturaleza como el centro mismo de todo sistema espiritual.

Debido a lo anterior, el hombre no ha procurado encontrar en Dios respuesta al porqué de su existencia, más bien a definido a Dios en función de sus propias limitaciones y necesidades, y de cómo este Dios puede ayudarle a satisfacerlas. Dios ha pasado de ser Señor a ser siervo, recadero de los hombres.

El efecto ha sido devastador. Si bien es cierto hemos logrado avances significativos en salud, tecnología, comunicación y otras ramas de la ciencia y procuramos con ello mejorar nuestra calidad y expectativa de vida, la espiritualidad centrada en el hombre ha provocado crisis, violencia, desilusión, frustración y desesperanza. Es triste leer de los actos cada vez más descontrolados que realiza el ser humano bajo el pretexto de que defiende sus ideas o persigue lograr sus sueños. Países inventan mentiras para iniciar guerras con otros países tan sólo por los recursos que puede obtener el primero avasallando al segundo; grupos étnicos tratan de borrar de la faz de la Tierra a cualquier otra etnia rival (sea esto por raza, costumbres o por creencias religiosas); el vándalo y atracador arrastra a la mujer indefensa que sea aferra a su cartera procurando evitar perder de los pocos recursos con los que cuenta; el hombre le arranca la vida a la mujer en defensa de su “honor mancillado”. La lista no tiene fin. Cada uno encuentra en su pensamiento auto-centrado razones válidas para hacer como le place, pues el Estado (que viene a ser el divino rector) es tan corrupto y violento como el individuo mismo e incluso más.

Si continuara el hombre siendo el centro de lo divino, lo que nos espera no es más que el caos y la anarquía.

Vladimir Aquino Gatón

¿Porqué “Calidad de Vida es Calidad de Empresas”?

Es muy probable que cuando leyeras la frase de inmediato la entendieras. Sin embargo, como el entendimiento es formado por el conocimiento y la experiencia, quiero ofrecerte mi perspectiva.

Empresas son personas

Empresas son personas

Cuando hablamos de EMPRESA tenemos dos aspectos que enfocar: el institucional, que ve la empresa como la estructura que agencia recursos de capital para producir beneficios netos, y el individual, que ve la empresa como la continua aventura de vivir! Es este último aspecto el que quiero resaltar. Las empresas no son constituidas por una suerte de papeles legales, maquinarias y/o escritorios bien dispuestos, las empresas son cimentadas en la gente, las personas. Son ellas, con sus conocimientos, sus habilidades, sus emociones y sus experiencias las que potencian el trabajo y los resultados en cualquier proyecto, desde el que lleva a cabo el sencillo hombre que reparte los periódicos todos los días antes de las 7:00 AM, hasta el que efectúa el presidente de la más grande corporación nacional o multinacional. Sin gente no hay empresas!

Si queremos que nuestras empresas y proyectos rindan los beneficios esperados, necesitamos entonces mejorar la calidad de las personas que hacen las empresas. Kerusso Soluciones pretende ser un aliado que te ayude a incrementar la calidad de tu vida y de tu empresa.